TUBERCULOSIS - cruevalle2

Vaya al Contenido

Menu Principal:

TUBERCULOSIS

PROTOCOLOS

¿QUE ES?
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa crónica causada por el complejo Mycobacterium tuberculosis, el cual puede afectar cualquier órgano o tejido, sin embargo, la forma más común de la enfermedad es la Pulmonar, cuyo principal síntoma es la presencia de tos con expectoración mucoide o mucopurulenta por más de 15 días, denominándose a la persona que presente esta condición como sintomático respiratorio; esta tos puede estar acompañada por otros signos y síntomas como hemoptisis, fiebre, sudoración nocturna, malestar general, dolor torácico, astenia, anorexia y pérdida de peso.

Cuando la infección afecta órganos diferentes al pulmón se denomina tuberculosis extrapulmonar, la localización más frecuente de esta forma de la enfermedad es la pleural, seguida por la ganglionar.

La TB extrapulmonar incluye diversas manifestaciones, pronóstico y tiempo de enfermedad; se puede encontrar desde una infección de latencia o evolución lenta hasta una reactivación focal o diseminación y compromiso de múltiples órganos, lo cual hace difícil su diagnóstico por parte del clínico, quien podría no identificar el caso oportunamente.

Una de las formas más graves de TB extrapulmonar es la meningitis tuberculosa, que se produce como consecuencia de la diseminación hematógena del bacilo en el espacio subaracnoideo; se conoce como una complicación de la TB primaria y puede ocurrir años después como una reactivación endógena de una tuberculosis latente o como consecuencia de una reinfección exógena.

Modo de transmisión
A través de la inhalación de microgotas suspendidas en el aire que contienen el bacilo, expulsadas por personas con TB pulmonar, o a través de las vías respiratorias por el esfuerzo espiratorio de toser, hablar, cantar o estornudar. La exposición cercana a un caso infeccioso de manera prolongada o repetida pude producir la infección de 15 a 20 personas durante un año. La tuberculosis extrapulmonar, con excepción de la laríngea, no es transmisible salvo en aquellas situaciones esporádicas en las que existe una fístula con secreción.

TIPOS DE TUBERCULOSIS

De acuerdo al órgano o tejido que afecte, la TB presenta diferentes manifestaciones clínicas, las cuales se mencionan a continuación. 

TB pulmonar: Tos acompañada de expectoración mucoide o mucopurulenta, a veces con presencia de hemoptisis por más de 15 días. Frecuentemente se presentan manifestaciones sistémicas como malestar general, fiebre baja al comienzo, pero más alta a medida que la enfermedad progresa, pérdida de peso, anorexia, astenia, anemia y sudoración nocturna no explicables por otra causa, dolor torácico, hemoptisis, hallazgos anormales a la auscultación pulmonar, entre otros.

TB extrapulmonar: Al ser menos frecuente y afectar órganos de difícil acceso, es poco conocida; por contener escasos bacilos, su diagnóstico es más difícil. Dado que los síntomas varían de acuerdo al órgano afectado, se describen brevemente a continuación.

  • TB pleural: fiebre, dolor, cuadro crónico de astenia, pérdida de peso y, ocasionalmente disnea, dependiendo del derrame.
  • TB del sistema nervioso central: tanto para la meningitis como para el tuberculoma, se puede presentar cefalea, confusión, rigidez de la nuca, compromiso del nervio óptico, convulsiones y coma.
  • TB ganglionar: adenopatías localizadas en las cadenas lateral y posterior del cuello con masas que pueden conglomerarse, de aspecto inflamatorio y fístulas que cierran y abren alternativamente. 
  • TB osteoarticular: las manifestaciones clínicas son locales, con dolor y limitación motriz. Alteraciones óseas a nivel vertebral (mal de Pott) y artritis crónica.
  • TB miliar o hematógena: fiebre sola o acompañada de disnea, sepsis, meningitis y síndrome de insuficiencia respiratoria aguda. 
  • TB renal: disuria, hematuria e infecciones urinarias bacterianas frecuentes. 
  • TB peritoneal: dolor abdominal crónico, y posteriormente ascitis que puede ser libre o tabicada; en etapas más avanzadas se pueden presentar diarreas que alternan con constipación y obstrucción intestinal. 
  • TB Laríngea: se ha considerado como una de las más contagiosas, ya que se caracterizan por presentar mucha tos y se acompañan de tuberculosis cavitarias extensas; el cuadro clínico es el de una laringitis grave, con disfonía crónica progresiva, tos seca o poco productiva y dolor que puede llegar a ser intolerable.

TB asociada a VIH: Se distingue dos tipos de presentación del cuadro clínico en los pacientes que viven con el VIH/SIDA .Tuberculosis típicas. Se presenta generalmente en una primera etapa mientras el individuo esta solamente infectado por el virus y no hay una disminución importante de su inmunidad celular, de tal manera que la forma de la tuberculosis que se produce es la clásica que ya se ha descrito anteriormente. Tuberculosis atípicas: El infectado por el VIH que ya presenta disminución de sus linfocitos CD4 por debajo de 200 células/mm3, tienen tendencia a hacer una tuberculosis más atípica y de más difícil diagnóstico, en la que sobre la tos y los síntomas respiratorios predominan las manifestaciones sistémicas, la fiebre, la postración y la pérdida de peso. Son más frecuentes las tuberculosis extra pulmonares que se presentan solas o asociadas a las presentaciones pulmonares. Pueden aparecer compromisos mutiviscerales y diversas adenopatías. La radiografía de tórax puede ser negativa. El diagnóstico puede ser muy difícil porque no se piensa en tuberculosis y porque puede no haber expectoración, frecuentemente las baciloscopias pueden ser negativas.

TB infantil: La presentación clínica de la tuberculosis en los niños es diferente que en los adultos; la tuberculosis en el niño puede presentarse en cuatro formas principales a saber: Complejo primario simple, primoinfección progresiva, tuberculosis postprimarias y tuberculosis de tipo adulto. En el complejo primario o primo infección, pueden aparecer algunas manifestaciones sistémicas inespecíficas como febrículas, sudoración vespertina, pérdida del apetito, irritabilidad, desinterés en las actividades diarias, aplanamiento de la curva podo estatural y variable compromiso del estado general, fácilmente atribuibles a una infección viral, pero de curso más prolongado. Puede presentarse tos seca, irritativa, con caracteres coqueluchoideos, que persiste en el tiempo. Puede que los síntomas sean escasos o ausentes aun cuando se observan alteraciones radiológicas. También pueden aparecer eritema nodoso y queratoconjuntivitis. En algunos niños, sobre todo los más pequeños, la presentación puede ser más aguda con sintomatología más significativa, incluyendo fiebre elevada, pérdida de peso, tos con expectoración de variable duración, acompañada de cambios radiológicos que en algunos casos pueden ser indistinguibles de una neumonía. Pero llama la atención su prolongación en el tiempo y la falta de respuesta a los antibióticos corrientes.

Sìntomas de la tuberculosis

Las bacterias de la tuberculosis se multiplican con más frecuencia en los pulmones y pueden causar síntomas como los siguientes:
  • Una tos intensa que dura 3 semanas o más.
  • Dolor en el pecho.
  • Tos con sangre o esputo (flema que sale del fondo de los pulmones).
Otros síntomas de la enfermedad de tuberculosis pueden incluir los siguientes:
  • Debilidad o cansancio.
  • Pérdida de peso.
  • Falta de apetito.
  • Escalofríos.
  • Fiebre.
  • Sudor durante la noche.

Recomendaciones:

  • Procure ventilar los ambientes para evitar la concentración de gérmenes.
  • Abra las ventanas y cortinas para iluminar los ambientes. La luz del día elimina la bacteria.
  • Consuma alimentos sanos y de forma balanceada.
  • Aplique la vacuna BCG al recién nacido.
  • Tome las pastillas de prevención (quimioprofilaxis). Esto es para los menores de 19 años que estén en contacto con una persona enferma de TB, siempre y cuando el médico lo indique.

Tratamiento de la enfermedad de tuberculosis


*Se puede descontinuar el EMB si los estudios de sensibilidad a los fármacos muestran sensibilidad a los medicamentos de primera línea.

Nota:Se puede usar una fase de continuación que consiste de INH/rifapentina una vez a la semana para los pacientes que no tienen el VIH cuyas radiografías de tórax no muestran lesiones cavernosas tienen baciloscopias negativas al finalizar la fase inicial del tratamiento.

Fase de continuación del tratamiento
La fase de continuación del tratamiento se administra por 4 o 7 meses. La fase de continuación de 4 meses se debe usar en la gran mayoría de los pacientes. La fase de continuación de 7 meses solo se recomienda para 3 grupos: pacientes con tuberculosis pulmonar con lesiones cavernosas causada por microbios sensibles a medicamentos y cuyo cultivo de esputo al finalizar los 2 meses del tratamiento dé resultados positivos; pacientes cuya fase inicial de tratamiento no incluyó PZA y pacientes que reciben tratamiento una vez a la semana con INH y rifapentina y cuyo cultivo de esputo al finalizar la fase inicial de resultado positivo.

Finalización del tratamiento
La finalización del tratamiento se determina por el número de dosis tomadas durante un periodo específico de tiempo. Los esquemas de tratamiento básicos contra la tuberculosis se aplican de manera generalizada, pero se deben hacer modificaciones bajo circunstancias especiales (p. ej., infección por el VIH, resistencia a los medicamentos, embarazo o tratamiento en niños).

Tratamiento para tuberculosis resistente a los medicamentos
La tuberculosis resistente a los medicamentos es causada por bacterias de tuberculosis que son resistentes a por lo menos un fármaco antituberculoso de primera línea. La tuberculosis multirresistente (MDR TB) es resistente a más de un fármaco antituberculoso y por lo menos a la isoniazida (INH) y rifampicina (RIF).

Es muy complicado tratar y curar la tuberculosis resistente a los medicamentos. La administración inadecuada de medicamentos puede poner en peligro la vida del paciente. La tuberculosis resistente a los medicamentos debe ser tratada bajo la supervisión cercana de un experto en la enfermedad.

La resistencia al fármaco se comprueba mediante una prueba de sensibilidad a los medicamentos. Sin embargo, debido a que las pruebas pueden tomar semanas, se debe empezar el tratamiento con un esquema empírico con base en las recomendaciones de los expertos, tan pronto haya indicios de enfermedad de tuberculosis resistente a los medicamentos. Una vez que se conozcan los resultados de la prueba, se debe ajustar el esquema de acuerdo a los resultados. Se debe vigilar de cerca a los pacientes durante el tratamiento. La terapia de observación directa (DOT, por sus siglas en inglés) se debe usar siempre en el tratamiento de la tuberculosis resistente a los fármacos para garantizar su cumplimiento.

 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal